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viernes, 30 de enero de 2009

El lenguaje de las flores

Desde los tiempos más remotos, las flores nos hablan, nos cuentan la historia de una vida, y sobre todo, nos cuentan la historia de nuestra vida. Unas veces nos hablarán de la amistad y el amor; y otras de la muerte, el desamor o la soledad. Sólo hay que saber escucharlas y saber interpretarlas.

Las flores simbolizan la expresión anímica de la naturaleza humana. Dependiendo de la cultura, éstas pueden representar diferentes cualidades de las personas, según su especie botánica. Pero hay quien llega más lejos y afirma que "la flor nos conduce a la sensibilización del alma, a la sabiduría universal. Aquél que pierde la sensibilidad de asombrarse con la belleza de una flor, deja morir su alma". Por lo tanto, se podría decir que las flores son la representación más digna de la eterna juventud: un espíritu joven nunca deja de sorprenderse con la belleza de una flor.

Una flor, un sentimiento

Es una costumbre establecida regalar flores con la intención de mostrar sentimientos, unas veces positivos y otros negativos. Y lo mejor es saber cúal es el lenguaje de cada una de las flores para saber cúal será la mejor elección para cada ocasión. Porque no es lo mismo regalar un alelí que una anémona silvestre, la primera significa belleza duradera, mientras que esta última representa el hastío.

Se cree que el lenguaje de las flores comenzó en Constantinopla en el año 1600 y se introdujo en la cultura occidental en el año 1716, cuando María Wortley Montagu, que había vivido un tiempo en Turquía con su marido, llevó este lenguaje a Inglaterra.




No tardó mucho en despertarse el interés por el significado de las flores, y rápidamente esta pasión se propagó a Francia, donde se escribió precisamente un libro con el título Le Langage des Fleurs, que fue considerado bastante atrevido, ya que junto con las 800 muestras florales, algunas de las descripciones resultaron escandalosas y tuvieron que ser atenuadas en la traducción inglesa de la obra, dicen que por respeto a la reina.

viernes, 23 de enero de 2009

Historia del Tulipán

En el año 1554, el embajador austriaco, Busbecq quería saber el nombre de una flor desconocida que le había dejado asombrado. Un señor sobre su turbante llevaba esta flor. Él preguntó al traductor "¿Cómo se llama esto?" y el traductor pensó que le preguntaba por turbante, le respondió en lugar de "lale" como "tülbent". Así, fue puesto el nombre de tulipán en Europa. Una flor que más tarde la gente de Holanda se volvería loca por ella y tulipomanía ya había empezado en la vida exótica de Estambul.

Tulipán, nombre común de las plantas de un género de herbáceos bulbosas de floración primaveral. Es de la familia de las Liliáceas. La planta entera; tallo, hojas y flores están comprimidos y encerrados dentro del bulbo, esperando para salir en la primavera y sorprendernos con sus colores preciosos.

El origen del tulipán es Asia Menor. Los turcos se encontraron con él en Anatolia y en la época otomana empezaron adornar los jardines de Estambul. Además, tuvo un sentido religioso porque el nombre turco "lale" escribiendo con las letras árabes que utilizaron los turcos durante la época otomana, se parecía "Allah".

Al empezar el siglo 18 con el sultanato de Ahmet III, en el imperio otomano empezó la época de Tulipán (1703-1730). Después de más de cuatro siglos de la guerra, de la conquista y de la derrota, ya los otomanos habían decidido gozar de la dulce vida. Con la colaboración del gran visir Ibrahim Pacha el yerno de Nevsehir, el Sultán solo le había dedicado para las fiestas. Estambul tenía unas celebraciones que la gran capital de los imperios nunca había vivido algo así. En Kagithane del cuerno de oro construyeron unos palacios y áreas de recreo, en los estanques del bosque los cisnes nadaban, las fuentes adornaban la orilla del cuerno de oro. El primer embajador turco, el 28 Mehmet Pacha (es curioso pero se llamaba así) en el año 1720 había vuelto de Paris con nuevas inspiraciones y nuevas planes de jardines.

La perla azul, la luz del amanecer, la gota de rubíes, así se llamaban las especies de los tulipanes. Mehmet Lalezar, cultivador oficial del palacio había contado 1323 variedades. El tulipán era el símbolo de la sensualidad, creatividad, y todo...


El gran pintor Levní pintaba unas escenas de los baños turcos y Nedim escribía su poesía erótica y hedonística, especialmente en los versos alegres. Todo acabó después de la sublevación de Patrona Halil. El nuevo Sultán Mahmut I no pudo resistir a los rebeldes que destruyeron todo, pasó el sinistro y el imperio, uno a uno, deshizo a los rebeldes. Unos veinte años más tarde empezó otra vez las fiestas del cuerno de oro, pero ya la época de tulipán se había acabado.

La "relación" entre Holanda y los tulipanes empezó en 1593, cuando el botánico Carolus Clusius trasladó tulipanes desde Estambul a la Universidad de Leiden, en Holanda, para realizar investigaciones médicas. Era un hombre bastante avaro y nunca quiso compartirlos con nadie, hasta que una noche un grupo de personas entró a la fuerza en su jardín y robó varios bulbos. A partir del año 1634 se convirtió en una especie de locura llamada tulipomanía, que dio lugar a una especulación disparatada de plantas, por las que se pagaban precios muy altos. Como muchas personas ya se habían arruinado, el gobierno decidió poner fin a la situación regulando el comercio de tulipanes.

Un dato para entender el elevado valor que los holandeses le dieron a esta flor en el siglo XVII quedó registrado para la posteridad por un escritor de la época, de apellido Munting.

En 1636, una tonelada de queso costaba 120 florines, y en una transacción entre dos comerciantes uno de ellos pagó 2500 por un tulipán; es decir, más de lo que había pagado por 20 toneladas de queso.

Además, existe una historia curiosa sobre el tulipán, según dicen; los turcos mandan a Holanda un barco lleno de tulipanes y ellos pensando que es la cebolla, se los comen, luego plantan lo que sobran para tener el año que viene y se dan cuenta de que se comieron una flor preciosa.

Los bulbos de tulipán desde hace 350 años forma una parte importante de las exportaciones de los Países Bajos. Cada año se producen alrededor de tres mil millones de bulbos de tulipán en Holanda, de los cuales se exportan unos dos mil millones.

Aproximadamente, la mitad de éstos van a Estados Unidos. Los tulipanes son la tercera flor más solicitada por los consumidores en países desarrollados como Estados Unidos, Japón y el norte de Europa. En estas naciones, cada persona gasta alrededor de cien dólares en un año.



La leyenda del tulipán

Un joven persa llamado Farhad, príncipe según algunos, estaba profundamente enamorado de la doncella Shirin.
Un día, le llegaron noticias de que su amada había sido asesinada (luego resultó que no era más que un rumor) y, destrozado de la pena, montó su caballo preferido y galopó hasta un acantilado desde donde se lanzó para morir.
De sus numerosas heridas y gotas de sangre en el suelo brotó un tulipán, como símbolo de su amor perfecto. Por ello, en la antigua Persia, el tulipán rojo se considera el símbolo por excelencia del amor apasionado.

jueves, 22 de enero de 2009

Rosas, Significado del color


Las rosas rojas

Las rosas rojas no sólo son símbolo del amor, un simple amigo se las puede enviar haciendo halago a la belleza y al respeto que los une.
Se trata de uno de los colores más excitantes y pasionales en una rosa.
Principalmente, las rosas rojas son el símbolo del amor, sobre todo los jóvenes enamorados las eligen para regalárselas a su pareja, pero también se pueden emplear como regalo a un amigo como muestra de respeto.





Las rosas blancas



Son el símbolo de la pureza y de la inocencia. Normalmente, es el color elegido por las novias para su ramos de flores el día de la novia porque significa que durará toda la vida.
Las rosas blancas también están unidas al amor. Una pareja que se regala este tipo de rosas quiere demostrarse que esperan un futuro sólido con ella. Significan amor puro, feliz y para siempre.
Además, si una persona cercana está enferma, este es el color de flor que deberá regalar para demostrarle que se está pendiente de ella.





Las rosas rosadas:



Regalar una flor rosada es la forma, mediante flores, de agradecer un favor importante. También significa el aprecio que se tienen por alguien. El rosado lleva consigo el significado de ausencia de maldad, es decir, no hay ninguna doble intención en la persona que se las ofrezca. Por eso, la persona que regala este ramo de flores es de fiar. Si el color del ramo de flores es rosado suave, significa admiración y simpatía.






Las rosas amarillas:

Suele ser la rosa ideal para regalar a un adolescente.
Para los más supersticiosos, este color trae consigo una advertencia. Si la persona que las regala no es muy cercana, puede tener una segunda intención tras su sonrisa. Sin embargo, para la gente escéptica, las rosas amarillas significan satisfacción y alegría y son una buena forma de festejar entre amigos un cumpleaños o un día significativo.






Otros colores:

Las rosas naranjas: denota entusiasmo y deseo pasional.

Las rosas rojas bordeaux: significa belleza inconsciente.


Las rosas azules: significa confianza, reserva, armonía y afecto.


Las rosas verdes: significa esperanza, descanso juventud y equilibrio.


Las rosas Violetas: da a entender calma, autocontrol, dignidad y aristocracia.


Las rosas Negras: significa separación y tristeza, muerte y nocturnidad.


Las rosas Grises: significa desconsuelo, aburrimiento y vejez.



http://www.mundoflores.net

Orquideas - Belleza de la Naturaleza


Orquídea es el nombre con el cual, quizá sin saberlo, nos referimos a cualquier flor perteneciente a la familia de las Orquidáceas (Orchidaceae), nombre botánico que engloba uno de los grupos más nutridos de plantas con flor, Esta familia es de distribución mundial, y se sabe ya, con certeza, que únicamente en la Antártida y en algunos de los desiertos más áridos de zonas europeas, colindantes con el continente asiático, no se encuentra alguna de sus variadas especies, y la mayor diversidad de géneros y especies se da en las regiones tropicales y todavía hoy, entrando al Siglo XXI, se encuentran muy poco estudiadas.

Quizá por ese mismo hecho, y también por lo complejo de la familia, las estimaciones del número de especies de orquídeas oscilan entre 15.000 y 25.000, especies agrupadas entre 400 y 800 géneros.

No hay duda de que las Orquídeas representan una de las creaciones de la naturaleza más admiradas y aprecidas, y esta adiración del hombre hacia ellas, se remonta en el tiempo a muchos siglos atrás. Diferentes civilizaciones dejaron constancia del aprecio a estas platas de flores sorprendentes, es así que los Chinos muchísimo antes del advenimiento de Cristo ya cultivaban algunas especies del género Cymbidium; y en la reseña de la gran civilización griega, es sabido que las conocían y las cultivaban también y que fue Teofrasto, uno de los discípulos preferidos de Aristóteles quien les dio el nombre por el cual se le conoce a nivel mundial: Orquídeas (orchis=testiculo) debido a la forma de sus pseudobulbos.


También las encontramos, gracias al trabajo de arqueólogos e investigadores, en el México Prehispánico, que conocía ampliamente de estas plantas y las cultivaban con esmero. Hay constancia de que en el reinado Azteca de Itzcoatl (1427-1440), esta civilización utilizaba la vainilla; y en los reinados de Moctezuma Ilhuicamina (1440-1469) y Axacayatl (1469-14820), la planta de la Orquídea Vainilla, era utilizada como forma de pago en tributos rituales. El grande y mítico Moctezuma (1502-1520) dicen que "Perfumaba" el maravilloso brebaje del "Chocolatl", producto como se sabe logrado a base de cacao, con los frutos maduros de la planta de la Orquídea Vainilla, y un toque de miel de abejas.

Antiguas civilizaciones utilizaron ciertas especies de orquídeas como plantas curativas, entre esas plantas medicinales encontramos la Arpophyllum spicatum, a la cual se le dio un uso en la curación y tratamiento de la disentería y la Encyclia citrina, por sus maravillosas cualidades curativas y cicatrizantes,
para curar heridas infectadas.

Como podemos ver, desde los albores de la historia del hombre, las Orquídeas son apreciadas y codiciadas, y hoy en día, iniciando ya el Siglo XXI, la belleza, la rareza, los elevados costos de su cultivo, siguen manteniendo a estas plantas y sus flores, en un trono de excelencia y deseo.
En todo el mundo, se encuentran personas -tanto a título particular como de manera industrial-
dedicados a las Orquídeas.
Son sin duda unas de las plantas ornamentales más apetecidas y el comercio de sus flores, ya cortadas poseen importantes niveles dentro de las economías del negocio de la floristería.

Más allá de la extraordinaria popularidad, y absoluta fascinación de la que disfrutan las orquídeas entre los floristas y el público en general, estas flores poseen muy poca importancia económica, en el campo industrial, específicamente en el ramo perfumero, más allá del aroma de vainilla obtenido del fruto de una especie, llamada vainilla, muy cultivada en las regiones tropicales.
De las orquídeas, se han obtenido por hibridación miles de variedades ornamentales.





Por Anita Dornbusch

 
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